¿Y si la vida no era mas que dejarla pasar?... La espuma del mar le bañaba sincopadamente los pies. No existía ningún final feliz, por eso se enturbiaba los caminos, vaya curioso destino los cuatro pies del gato aplastado en la calle. Ni una lagrima más, ni una obsesión más. En desdoblarse para dejar de pensar había vuelto a gritar mucho por la incapacidad de tomar decisiones. Las luces de la bohemia se apagaban en el cenicero lleno, las palmadas en la espalda y consejos y apoyos. David Bowie sonaba en el fresquito del otoño incipiente, la calvicie y la impotencia eran peor que la muerte, la muerte era ningún final feliz pero completa el ciclo, en otra vida terminaría algo de lo que empezó.
En el parque miró con desprecio el libro que estaba leyendo, maldita niña mala, maldita niñata ¿se reflejaba o se creaba? Un afanoso jardinero recogía las hojas de los platanos, la lluvia de ayer empapó los bancos y llenó los charcos donde bailar la felicidad que tenía escondida en el bolsillo de la chaqueta.
martes, 8 de mayo de 2012
DEsesperanza
Las ganas de vomitar no se le pasaban ni atravesandose cigarros a cascoporro en el pulmón, decia
SIn mas
Cambio un trozo de mi cerebro por un paseo descalzo por el parque
Esperanza de ser otra vez otro de los muchos que soy
Cambiar la bata de doctor por la de ingenuo
Ingenio que me calme la sed y me quite el mal sabor de boca
Arrea carretas que me permitan subir un monton de gente
para poder no ser solo
martes, 24 de mayo de 2011
El escorpión y el Pescado
El pescado llevaba días sin acercarse a su cama, cualquier sitio estaba bien para dormir sin escuchar el run run de su cabeza, comenzaba un nuevo circulo con peso en el estomago como cada vez. Se mareaba de dar vueltas a la vez sobre sí mismo y sobre el escorpión que descubrió en aquella caja de zapatos, no encontraba el centro de gravedad de sus aletas, el hecho de fluir siempre con la corriente le había permitido no decidir nunca y no aprendió como se hacía, las leyes físicas, la existencia de algún dios, el determinismo de un león.
No sabía porque no era capaz de quererse, esto le impedía querer a otros, no sabía actuar en muchas circunstancias, se llenaba y vaciaba de sueños y cosas. Alrededor de él había una cantidad ingente de seres que pululeaban con más o menos gracia, el buzo flamenco, la fregona gordita, las patillas cantantes, la moto macarra, el incierto futuro no preocupaba demasiado, más bien angustiaba el presente, el aquí y ahora.
Aquel día al despertarse en el sofá inundado de babas se mareo como de costumbre un cigarro de desayuno para campeones y un café con hielo que masticar al final sin cepillarse los dientes. Un haz de luz al final del túnel, el periódico mostraba el camino de baldosas amarillas que tenían que seguir los humanos para llegar al fin del mundo, un suspiro que temblaba salió de su boca aunque sonó “blup”. Jugando a un juego absurdo le gustaba imaginarse que alegraba algunos humos charlados redundando en el tabaco como principio y fin del día, cíclico todo, no tenía nada de espiral la vida aquel año, y ya llevaba viviendo 30 sin ninguna aspiración como al principio. Querer ser pescadilla lo mismo que no serlo, estar encerrado en la pecera de algún bribón de ser humano desalmado, tírame al rio, tírame al rio, que risa la prisa con la que te duchas las mañanas, el horario es algo fundamental por supuesto, la duda no ofende a quien quiere, quereres simpáticos muchos.
El escorpión que vivía en sus mentiras de paja y su lata de espinacas, se creía el dueño de la verdad como el pez pero ya no tenía más ganas de discutir el asunto, le aguantaba con sus tonterías sin saber muy bien ni cómo ni porque, en sus viajes por los siete puntos cardinales vio miles de peces como aquel, pero este le parecía gracioso, no esperaba nada, no sabía nada, solo soñaba con la primavera que descalzara sus pies, para notar fresquito entre los dedicos, ser feliz como fin en la vida sin saber muy bien que es la felicidad, se enroca. Algún destino esperado, una casa en el campo y una guitarra que cante canciones alrededor de algo, ¿Será la felicidad un campamento de verano?, ¿o el impas de la realidad pasmosa?, pensaba mientras el pescado le lloraba alguna angustia:
-se acabó, ya no le hare mas caso. Se dijo haciéndose pequeño.
Rodeando su aguijón de vez en cuando le visitaba ya sin escuchar absolutamente nada de lo que le decía, su ego se volvía azul. El mar estaba oscuro aquel año, la mierda que creaban llenaba sus vidas sin que la pereza desperezase. Todo cubriéndose poco a poco y bien gracias, hasta otro rato.
El resto de los personajes que habitan el relato aunque no hayan aparecido, sentían poco más o menos, sería el tiempo que tenían que pensar, pero cuando aquella hormiga encontró el fosforo, nunca imagino que prendería la primavera. Y el escorpión se pudo poner las chanclas y el ego azul se fundió con el agua del mar que se había disociado en hidronios e hidróxidos, la diferencia de cargas positivas y negativas volvió a formar el agua pero toda la basura había desaparecido.
No sabía porque no era capaz de quererse, esto le impedía querer a otros, no sabía actuar en muchas circunstancias, se llenaba y vaciaba de sueños y cosas. Alrededor de él había una cantidad ingente de seres que pululeaban con más o menos gracia, el buzo flamenco, la fregona gordita, las patillas cantantes, la moto macarra, el incierto futuro no preocupaba demasiado, más bien angustiaba el presente, el aquí y ahora.
Aquel día al despertarse en el sofá inundado de babas se mareo como de costumbre un cigarro de desayuno para campeones y un café con hielo que masticar al final sin cepillarse los dientes. Un haz de luz al final del túnel, el periódico mostraba el camino de baldosas amarillas que tenían que seguir los humanos para llegar al fin del mundo, un suspiro que temblaba salió de su boca aunque sonó “blup”. Jugando a un juego absurdo le gustaba imaginarse que alegraba algunos humos charlados redundando en el tabaco como principio y fin del día, cíclico todo, no tenía nada de espiral la vida aquel año, y ya llevaba viviendo 30 sin ninguna aspiración como al principio. Querer ser pescadilla lo mismo que no serlo, estar encerrado en la pecera de algún bribón de ser humano desalmado, tírame al rio, tírame al rio, que risa la prisa con la que te duchas las mañanas, el horario es algo fundamental por supuesto, la duda no ofende a quien quiere, quereres simpáticos muchos.
El escorpión que vivía en sus mentiras de paja y su lata de espinacas, se creía el dueño de la verdad como el pez pero ya no tenía más ganas de discutir el asunto, le aguantaba con sus tonterías sin saber muy bien ni cómo ni porque, en sus viajes por los siete puntos cardinales vio miles de peces como aquel, pero este le parecía gracioso, no esperaba nada, no sabía nada, solo soñaba con la primavera que descalzara sus pies, para notar fresquito entre los dedicos, ser feliz como fin en la vida sin saber muy bien que es la felicidad, se enroca. Algún destino esperado, una casa en el campo y una guitarra que cante canciones alrededor de algo, ¿Será la felicidad un campamento de verano?, ¿o el impas de la realidad pasmosa?, pensaba mientras el pescado le lloraba alguna angustia:
-se acabó, ya no le hare mas caso. Se dijo haciéndose pequeño.
Rodeando su aguijón de vez en cuando le visitaba ya sin escuchar absolutamente nada de lo que le decía, su ego se volvía azul. El mar estaba oscuro aquel año, la mierda que creaban llenaba sus vidas sin que la pereza desperezase. Todo cubriéndose poco a poco y bien gracias, hasta otro rato.
El resto de los personajes que habitan el relato aunque no hayan aparecido, sentían poco más o menos, sería el tiempo que tenían que pensar, pero cuando aquella hormiga encontró el fosforo, nunca imagino que prendería la primavera. Y el escorpión se pudo poner las chanclas y el ego azul se fundió con el agua del mar que se había disociado en hidronios e hidróxidos, la diferencia de cargas positivas y negativas volvió a formar el agua pero toda la basura había desaparecido.
jueves, 14 de abril de 2011
BuClear
La pereza le inundaba el pecho igual que el humo, necesidad de poder, alcanzarlo todo casi sin esfuerzo, detras no había nunca nada, doblando una realidad para transcenderla, acabose el cuento, donde quedar si la deconstrucción se completa, todo alrededor perdía sentido difuminandose en el humo que le inundaba el pecho al igual que la pereza.
sábado, 19 de febrero de 2011
Hoy no
Tan apátrida como siempre se metió bajo las sabanas, describía el techo círculos sobre su cabeza a medida que se alejaba, las paredes se ensanchaban quedando la cama en el vacío mas prohibido, tanta vuelta y lejanía no tenía ningún sentido aparente, locura de ser. El miedo de tanto espacio no le permitía dormir hasta llegada la mañana, aquel 20 de Febrero se olvidó de apagar la calefacción y el despertar fue avinagrado. Tenía que crear un sueño en aquel momento convulso por los acontecimientos, el mundo árabe se revolvía en sus sabanas igual. No priorizar la violencia empezaba a ser complejo, la lucha le iba venciendo hasta abrir las ventanas y descubrir el autentico vacío entre el suelo y el. Un escalofrío le corrió por el cuerpo y cerro con tanta fuerza que los cristales se rompieron en mil disfrazándose de microarcoiris que caían.
martes, 12 de octubre de 2010
AndEsinA
La mujer de Ananias era la que más emocionada estaba con la llegada de los cuisitos, había pasado una mala época cuando murió su hijo y estaba repartiendo su ilusión en la granja, preguntaba con impaciencia si serían de tres patas para poder llevarlos a las ferias a competir.
El gringo sacó un seco "no lo se" de su chistera y acalló a las mujeres que comenzaron a amasar sus trenzas maquinalmente mientras seguían la ruta para dar la aprobación de las jaulas.
El gringo sacó un seco "no lo se" de su chistera y acalló a las mujeres que comenzaron a amasar sus trenzas maquinalmente mientras seguían la ruta para dar la aprobación de las jaulas.
martes, 24 de agosto de 2010
PluMiFuero
Era un tiempo centrado en las plumas, las aves andaban extinguiendose, el intercambio de objetos se realizaba mediante estos otros. Los usureros las utilizaban para comprar aves con las que criar plumas, pero cada vez eran mas sencillas y ya no había aquellos colores vivos, cada vez el gris invadía más el camino.
El doble o nada que se estaba jugando decidiría su vida, no perdía absolutamente nada salvo aquel montón de plumas, un minuto mas de inexplicable existencia, un soplo más de polvo de estrellas. Mientras giraba la taba en el cielo un escalofrio le recorrió el cuerpo, una sensación como de dejarte algo al rato de haber salido de casa.
Nunca vió caer la taba de canto.
El doble o nada que se estaba jugando decidiría su vida, no perdía absolutamente nada salvo aquel montón de plumas, un minuto mas de inexplicable existencia, un soplo más de polvo de estrellas. Mientras giraba la taba en el cielo un escalofrio le recorrió el cuerpo, una sensación como de dejarte algo al rato de haber salido de casa.
Nunca vió caer la taba de canto.
jueves, 10 de junio de 2010
EsCri Vano
No conseguía escribir más de diez paginas seguidas, erre que erre en ese maldito relato, con un final y un principio, sólo falta encontrar los enganches, esos momentos, todos los que ocurren entre medias, obviando la caca y la crítica de un mundo infusto ¿Que? Una jugada maestra, todos los días de una semana. Y una mierda. La contradicción es necesaria para encontrar el camino, el vacio se llena de nadas, golpear tres veces, a la tercera, a la tercera... O huir hasta el infinito. Un nombre normal, una persona normal.
-No quiero una botella de champan, ni drogas, ni sexo.
Quiso dejar de pensar tonterías y ver un millón de peliculas absurdas, el tiempo pasa, solo eso. Un peso, una peseta, un nuevo sol, un sol. Un angel de la guarda.
-Hoy solo.
Cansado de ir apresando los momentos en la memoria, en los papeles, en fotos. Un puto vagón de metro en verano, luces y una siesta eterna de baba. ¿No cambiara nunca? Matarle para conseguir desetiquetarse, nadie quiere a nadie, o donde no iría a buscar. Lo lejos que queda...
Suspirando un poco de viaje, sacarse las zapatillas, poniendo los pies encima de la mesa.
llamas...
-No quiero una botella de champan, ni drogas, ni sexo.
Quiso dejar de pensar tonterías y ver un millón de peliculas absurdas, el tiempo pasa, solo eso. Un peso, una peseta, un nuevo sol, un sol. Un angel de la guarda.
-Hoy solo.
Cansado de ir apresando los momentos en la memoria, en los papeles, en fotos. Un puto vagón de metro en verano, luces y una siesta eterna de baba. ¿No cambiara nunca? Matarle para conseguir desetiquetarse, nadie quiere a nadie, o donde no iría a buscar. Lo lejos que queda...
Suspirando un poco de viaje, sacarse las zapatillas, poniendo los pies encima de la mesa.
llamas...
lunes, 26 de abril de 2010
Veleidades Nocturnas
El Sol de media noche se confundía en la diagonal de su camara de fotos, todo el día intentando captar ese instante, ese momento, toda una vida. El flexo le rebotaba en la cabeza como una pelota de ping pong, martilleando la magia, amarilleando el sueño, seguía siendo incapaz de escribir nada, se calzó las alas.
Ahora, por lo menos, vivía con ganas.
Ahora, por lo menos, vivía con ganas.
sábado, 20 de marzo de 2010
Abre el Ojo
Como un final made in Hollywood, todo abierto, nunca nada definido, los tentaculos del pulpo abrazaban su pecho, un momento de cordura, no quiero que esto acabe, no ahora, no nunca:
-De aquí a cinco años llevaras un chip implantado en la piel.
-Tu, donde... ¿Como? ¿Que mundo te crees que vives? ¿Que mundo te crees que vivo?
-Que no soy el primer defensor de que la gente pueda cambiar, pero eso es cierto.
-Probablemente, pero la vida es lo que te está pasando ahora, deja de amargarte por el resto.
-Pero la mayor parte de la gente...
-La mayor parte de la gente pollas, la mayor parte de la gente piensa, sabe y actúa en consecuencia, ¡tu no!. Con ese miedo a doblar la esquina, sin actitud de tomar las riendas de tu puta vida, te difuminas en el humo que respiras.
Lo oscuro de su pulmón se ensancho de golpe.
-De aquí a cinco años llevaras un chip implantado en la piel.
-Tu, donde... ¿Como? ¿Que mundo te crees que vives? ¿Que mundo te crees que vivo?
-Que no soy el primer defensor de que la gente pueda cambiar, pero eso es cierto.
-Probablemente, pero la vida es lo que te está pasando ahora, deja de amargarte por el resto.
-Pero la mayor parte de la gente...
-La mayor parte de la gente pollas, la mayor parte de la gente piensa, sabe y actúa en consecuencia, ¡tu no!. Con ese miedo a doblar la esquina, sin actitud de tomar las riendas de tu puta vida, te difuminas en el humo que respiras.
Lo oscuro de su pulmón se ensancho de golpe.
viernes, 12 de marzo de 2010
Música
La música empapaba el ambiente, el saxo le ponía las orejas de punta, se olvidó de todo por un instante, aparcó el mundo, sonreía de veras, cantaba con gusto y bailaba. Le pasaron la pandereta, aprendió a paladearla. El sueño, la siesta, la calma, la música seguía sonando pero como un recuerdo, alcanzó como pudo el suelo, se descalzo el cuerpo, mando un maldito mensaje, se abrió a la nada. Esperar mil horas y nunca jamas recibir la respuesta.
sábado, 6 de marzo de 2010
Miedo
El miedo de quién era el racional, los escapes por debajo del abrazo, al abrigo del humo, desnudo se sentía, hacia frío.
-Cuando coño llegará la primavera.
Se encontraban en dos sitios diferentes en el mismo espacio-tiempo, una reía y lloraba con sesuda incoherencia, el otro era feliz en la nada que le inundaba. Nunca Jamas era un no pais inventado, el planeta de los sumisos no funcionaba para ellos.
Se acercaba el mes de abril y los dos intentaban no volverse locos, doblar la equina. Como el abrazo de un oso, y sentirse pequeños, y no parar de decirse lo siento. Un polvo arrastrando hacia dentro ella, el hacia fuera. Una sonrisa compartida quien huye, que huya el miedo a tener miedo.
-Cuando coño llegará la primavera.
Se encontraban en dos sitios diferentes en el mismo espacio-tiempo, una reía y lloraba con sesuda incoherencia, el otro era feliz en la nada que le inundaba. Nunca Jamas era un no pais inventado, el planeta de los sumisos no funcionaba para ellos.
Se acercaba el mes de abril y los dos intentaban no volverse locos, doblar la equina. Como el abrazo de un oso, y sentirse pequeños, y no parar de decirse lo siento. Un polvo arrastrando hacia dentro ella, el hacia fuera. Una sonrisa compartida quien huye, que huya el miedo a tener miedo.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Contra Dicción
De ser quien no ser, aventurarse o aceptar la derrota que se es.
Mirar los genes o para fuera.
Soñar despierto o saber que vivirías igual todas la vidas si tuvieses más.
De reír o llorar, pensarte en una vida o simplemente vivirla.
Escapar de tu cárcel o aprovechar a ver películas y leer libros.
Mirar los genes o para fuera.
Soñar despierto o saber que vivirías igual todas la vidas si tuvieses más.
De reír o llorar, pensarte en una vida o simplemente vivirla.
Escapar de tu cárcel o aprovechar a ver películas y leer libros.
jueves, 11 de febrero de 2010
Reco rios
Contó dieciseis cigarros en el cenicero, hizo sus cuentas, serían las seis o por ahí, se frotó la cara con las manos, soñó un vuelo rasante a traves de los coches, al doblar la esquina de golpe, pum, no se lo conseguía sacar de la cabeza. La bicicleta ya no pesaba bajo sus piernas, se deslizaba, como en su sueño, doblo la esquina y...
lunes, 8 de febrero de 2010
Lune Di
El cigarro mañanero le mareó un poco, lo justo para sentirse medio bien de despertarse. Era Lunes, le gustaban los lunes, vería como se desarrollaba, pero eran como nuevos comienzos, aunque finalmente siempre iguales, bueno no todos, hubo uno mucho mejor que los demas, aún lo recordaba, cuando se dejo ir, fluyo con la noche, la espuma y la risa, acabó despidiendose descubriendo la pequeñez de ella, y su maldita inseguridad.
Pero había gozado del frotar de las narices, del juego.
Pero había gozado del frotar de las narices, del juego.
viernes, 29 de enero de 2010
Redondel
luna tan llena que me vacía de viernes, no hay nada que apetezca ser esta noche, ver pelis hasta que se cansen los parpados y comer y fumar hasta sentirme horrible conmigo, que horror de pensamientos que se agolpan, descuadrandome la vida, ojala llegue por fín.
Se empapaba de mermelada por el cuerpo, pero seguía sin sentirse dulce, destrozaba lo que tocaba con los dedos, como el rey midas de la mierda, horchata de caspa en la cabeza, era tan feliz que daba miedo, no le apetecía sentir sino la nada.
Se empapaba de mermelada por el cuerpo, pero seguía sin sentirse dulce, destrozaba lo que tocaba con los dedos, como el rey midas de la mierda, horchata de caspa en la cabeza, era tan feliz que daba miedo, no le apetecía sentir sino la nada.
sábado, 16 de enero de 2010
Tos
Pica desde la boca hasta el esternón, ese humo denso que respiro, cuando no se bien que hacer, cuando la vida... o cuando yo aburro a la vida, lágrimas se cristalizan antes de salir, bastante antes, casi a la altura de los mocos, que horrible es la necesidad constante de ser feliz, no me atrevo a ondular, pendular, constante en lo único que no debería de ser constante, el alud que lleva ojos, el cielo encima de una sonrisa, salir a pescar para convertirse en invitado, pagafantas o lo que siga, maldito ser destronado, convertirse cada vez en uno distinto, cada día, no de los que soy siendo, sino de los que nunca seré, quizá por miedo.
viernes, 1 de enero de 2010
Caínito
Este día, uno o seis, que más da.
Arrastrando los pies pegados al suelo, no vaya a derrapar la rueda, se lo que se, no se muchas cosas, las mentiras a veces son piadosas, la luna llena llenó de noche la noche misma.
Silbando, el otro día me comunique silbando y tocando una bocina instalada en uno de los mofletes de mi culo, me embriago la risa, me miraron las chicas, alguna me hizo hablar, cambiante como el clima, será mi lado femenino desarrollado.
Salir con el cigarro encendido, las gafas de ver a traves de los cuerpos, puesto de música hasta las orejas, un susto y todo es bueno de pronto, caín, descalzo.
Un desprecio, un odio de adentro, que malo es no poder perdonarse.
Arrastrando los pies pegados al suelo, no vaya a derrapar la rueda, se lo que se, no se muchas cosas, las mentiras a veces son piadosas, la luna llena llenó de noche la noche misma.
Silbando, el otro día me comunique silbando y tocando una bocina instalada en uno de los mofletes de mi culo, me embriago la risa, me miraron las chicas, alguna me hizo hablar, cambiante como el clima, será mi lado femenino desarrollado.
Salir con el cigarro encendido, las gafas de ver a traves de los cuerpos, puesto de música hasta las orejas, un susto y todo es bueno de pronto, caín, descalzo.
Un desprecio, un odio de adentro, que malo es no poder perdonarse.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Camino de la NOche
Ser un oToño o una sonrisa, o un intento por estar bien, ser un rio Ucayali, un belga, un duende, un vecino, una canción, una percepción, un sueño, ser la tristeza infinita, el miedo, la angustia, la paz despues de la tormenta.
Beber y bailar al son de la música, cruzar la calle por los charcos, darle patadas a las hojas, dibujar lo que se me antoja, fotografiar lo que me gusta, follar sin riendas, romper las camas, las almas, la mía, dudar de todo, buscar la verdad efimera que se rompe al encontrar otra cosa que te convence más, pensar, leer, soñar, buscarte libre y con pensamiento crítico, despacio, lento, como los besos.
No levantar de la cama, querer seguir durmiendo, o no querer dormir, ya lo hare cuando me muera, y fumar con ansia igual que comer, gritar o masturbarme, ver peliculas buenas y malas, ser y estar en el mismo espacio tiempo, donde se cruzan los hilos, ese maldito instante, esa casualidad que somos.
Beber y bailar al son de la música, cruzar la calle por los charcos, darle patadas a las hojas, dibujar lo que se me antoja, fotografiar lo que me gusta, follar sin riendas, romper las camas, las almas, la mía, dudar de todo, buscar la verdad efimera que se rompe al encontrar otra cosa que te convence más, pensar, leer, soñar, buscarte libre y con pensamiento crítico, despacio, lento, como los besos.
No levantar de la cama, querer seguir durmiendo, o no querer dormir, ya lo hare cuando me muera, y fumar con ansia igual que comer, gritar o masturbarme, ver peliculas buenas y malas, ser y estar en el mismo espacio tiempo, donde se cruzan los hilos, ese maldito instante, esa casualidad que somos.
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